* Los valores son orientativos para árboles adultos bien establecidos. La duración de la helada, el viento, la humedad, la ubicación y el estado sanitario de la planta pueden influir significativamente en su resistencia al frío. Las plantas jóvenes requieren protección adicional durante sus primeros años.
5-¿Cómo protejo una palta joven del frío y del calor?
Los primeros años son los más importantes. Las plantas jóvenes son más sensibles tanto a las heladas invernales como al sol intenso, el viento y las olas de calor del verano. Una solución sencilla consiste en construir una pequeña estructura alrededor de la planta:
- Cubrirla con manta antihelada durante el invierno.
- Reemplazarla por media sombra durante los períodos de calor intenso.
Es importante mantener una buena ventilación para evitar exceso de humedad.
Sin embargo, la mejor protección a largo plazo suele ser la creación de un microclima favorable mediante árboles de crecimiento rápido, arbustos y plantas.
En la naturaleza las plantas jóvenes de palta rara vez crecen aisladas en terrenos completamente desnudos. Suelen desarrollarse rodeadas de vegetación que les brinda protección durante sus primeros años de vida.
En la sección Microclimas, cortinas rompeviento y plantas acompañantes podrás ver algunos que tenemos disponibles para lograr:
- Reducir la velocidad del viento.
- Atenuar las temperaturas extremas.
- Proteger del sol fuerte durante los primeros años.
- Conservar humedad en el suelo.
- Mejorar la actividad biológica del suelo.
- Generar cobertura y materia orgánica alrededor de la planta de palta mediante podas periódicas.
A medida que estas se podan, sus ramas y hojas pueden dejarse sobre el suelo como cobertura, aportando nutrientes y mejorando la fertilidad. Con el tiempo, la planta de palta gana tamaño y protagonismo, mientras que las plantas acompañantes cumplen una función de protección y mejora del ambiente.
6-¿Las paltas necesitan polinizadores?
Sí. Las flores de palta son visitadas por abejas, abejorros y numerosos insectos nativos.
Un jardín con flores durante gran parte del año suele recibir más visitantes y favorecer una mejor polinización. Además de aumentar la producción de fruta, una mayor biodiversidad contribuye al equilibrio general del sistema y favorece la presencia de organismos beneficiosos.
Las especies nativas y las plantas con floraciones escalonadas son especialmente valiosas para atraer polinizadores, en la sección Polinizadores y biodiversidad podrás encontrar algunas.
7-¿Necesito más de una planta para obtener frutos?
No necesariamente. Una sola planta puede producir frutos.
Sin embargo, contar con más de una palta suele mejorar la polinización y aumentar la producción. Esto puede lograrse tanto con plantas de la misma variedad como combinando variedades con distintos tipos de floración (A y B), que suelen complementarse mejor.
Por este motivo solemos recomendar:
- Hass + Ettinger
- Criolla Negra + Ettinger
8-¿Qué suelo necesita una palta?
Las paltas prefieren suelos fértiles, bien aireados y con muy buen drenaje, ya que el exceso de agua puede afectar seriamente sus raíces.
Mantener el suelo siempre cubierto con hojas, ramas trituradas, pasto seco u otros restos vegetales ayuda a conservar humedad, proteger las raíces, alimentar la vida del suelo y mejorar la fertilidad natural con el paso del tiempo.
9-¿Cuándo transplantar la palta a tierra?
La mejor época para pasar una palta a tierra es durante la primavera, una vez pasado el riesgo de heladas.
Se recomienda evitar los trasplantes en invierno y durante los períodos más calurosos del verano, ya que el frío extremo y el estrés por calor pueden dificultar el establecimiento de la planta.
10-¿Cómo transplantar la palta a tierra?
Elegí una ubicación soleada, protegida del viento y con buen drenaje. Idealmente, el lugar ya debería contar con árboles de servicio o especies de rápido crecimiento que ayuden a generar reparo y un mejor microclima. Si no los tenés, podés plantarlos al mismo tiempo que la palta para que acompañen su desarrollo durante los primeros años.
Hacé un pozo más ancho que la maceta y colocá la planta a la misma profundidad a la que se encontraba, evitando enterrar el cuello del tronco.
Cortá o retirá la maceta con cuidado para no desarmar el pan de raíces ni dañar las raíces. Ubicá la planta en el centro del pozo, rellená con la tierra extraída y realizá un riego abundante para asentar el suelo alrededor de las raíces.
Mantené siempre una cobertura de hojas secas, pasto cortado, ramas trituradas u otros materiales orgánicos alrededor de la planta, e incorporá nuevo material a medida que se descomponga. Esto ayuda a conservar la humedad, proteger las raíces y mejorar gradualmente el suelo. Evitá que el material toque directamente el tronco.
11-¿Te quedaron preguntas sin respuesta?
Consultanos y con gusto intentaremos responderlas.